¿Cada cuánto hay que revisar el aire acondicionado?
En una vivienda, una revisión profesional al año, mejor en primavera, y limpieza de filtros por tu cuenta cada dos a cuatro semanas mientras lo usas. Si el equipo también calienta en invierno o trabaja muchas horas en un bar, comercio u oficina, lo sensato son dos revisiones al año.
- Para quiénQuien tiene split, conductos o bomba de calor
- Cuándo leerloAl acabar el invierno, antes de pedir cita
- Tiempo de lecturaUnos 7 minutos
La frecuencia no la marca el calendario, sino las horas de trabajo del equipo y el ambiente en el que está. Un split de dormitorio que se enciende veinte noches al año aguanta bien con una revisión anual. Un equipo de salón que funciona de junio a septiembre y luego calienta en invierno acumula el doble de horas y agradece dos visitas. Y la climatización de un bar, con grasa, humo de cocina y puertas abriéndose todo el día, se ensucia mucho antes. Lo que sí es igual para todos: los filtros los puedes limpiar tú, y es la tarea que más se nota en consumo y en caudal de aire.
¿Qué significa exactamente «revisar» el aire acondicionado?
Mucha gente llama revisión a quitar los filtros y pasarlos por el grifo. Eso es mantenimiento de usuario, y está bien que lo hagas, pero no es lo mismo que una revisión técnica. Conviene separar las dos cosas porque tienen frecuencias distintas.
Lo que haces tú: abrir la tapa de la unidad interior, sacar los filtros, aspirarlos o lavarlos con agua tibia, dejarlos secar a la sombra y volver a colocarlos. También puedes mirar que la unidad exterior no tenga hojas, bolsas o cajas pegadas a la rejilla y que el tubo de desagüe gotee donde debe.
Lo que hace el técnico: medir presiones y temperaturas del circuito, comprobar el consumo del compresor, limpiar a fondo la batería interior y la exterior, revisar la bandeja y el desagüe, apretar conexiones eléctricas y confirmar que el equipo da la temperatura de impulsión que corresponde. Es lo que hacemos en nuestro servicio de mantenimiento de climatización, y requiere herramientas que en casa no se tienen, como manómetros o pinza amperimétrica.
¿Cuántas revisiones necesita según cómo lo uses?
Esta tabla resume el criterio que aplicamos cuando un cliente nos pregunta. No es una norma rígida: si el equipo está en un sitio con mucho polvo o lo usas más de lo normal, sube un escalón.
| Tipo de uso | Filtros (lo haces tú) | Revisión técnica | Mejor momento |
|---|---|---|---|
| Split de vivienda, solo frío y uso de temporada | Cada 3–4 semanas en verano | 1 al año | Abril o mayo |
| Split o conductos que también calientan en invierno | Cada 2–3 semanas mientras se use | 2 al año | Primavera y otoño |
| Oficina o comercio con horario largo | Cada 2 semanas | 2 al año | Antes de cada temporada |
| Bar, restaurante u hotel (sala y cocina) | Cada semana o cada 15 días | 2 o más al año | Fuera de temporada alta |
| Equipo que lleva años sin revisar | Ahora | Una visita ya | Cuanto antes |
¿Por qué en Lleida conviene no saltarse la revisión anual?
En la plana de Lleida los equipos trabajan en condiciones exigentes. En las olas de calor el Segrià puede pasar de 40 °C, y una unidad exterior con la batería sucia o con poco gas rinde justo cuando más falta hace: el compresor trabaja más caliente, consume más y se desgasta antes.
Además, muchas viviendas de la zona están rodeadas de campos, frutales y caminos. El polvo de la tierra seca, el polen y las pelusas de los chopos se pegan a las aletas de la unidad exterior y forman una capa que el agua de lluvia no arrastra.
En invierno el problema cambia. Con la boira y temperaturas cercanas a 0 °C, una bomba de calor hace desescarches con frecuencia, y si el desagüe de la unidad exterior está obstruido, el hielo se acumula en la base. Por eso, si usas el aire para calentar, la segunda revisión en otoño tiene sentido.

¿Qué se comprueba en una revisión bien hecha?
Una revisión no es encender el equipo, ver que sale aire frío y marcharse. Estas son las comprobaciones que tienen sentido en un equipo doméstico:
- Presiones de trabajo del circuito y temperatura de impulsión y retorno, para saber si la carga de refrigerante es correcta.
- Consumo eléctrico del compresor y del ventilador, comparado con lo que indica la placa del equipo.
- Estado de la batería interior (donde se forma el moho y el mal olor) y limpieza con producto adecuado.
- Limpieza de la batería exterior y revisión de que el ventilador gira libre y sin ruidos.
- Bandeja de condensados y desagüe: que el agua salga y no vuelva hacia la pared.
- Conexiones eléctricas, mando, sondas y cualquier código de error guardado en memoria.
- Aislamiento de las tuberías frigoríficas en el exterior, que el sol cuartea con los años.
Si al medir vemos que falta gas, no tiene sentido rellenar sin más: el refrigerante no se gasta, y si falta es que hay una fuga. Te lo explicamos con más detalle en la página de recarga de gas y localización de fugas.
¿Y si el aire acondicionado está en un bar o un comercio?
En hostelería la cuenta es diferente. Un equipo de sala puede funcionar doce horas al día con la puerta abriéndose constantemente, y si comparte espacio con la cocina, la grasa en suspensión acaba pegada a los filtros y a la batería. En pocas semanas el caudal cae y el equipo empieza a congelar o a gotear.
Para estos casos recomendamos revisiones programadas, al menos dos al año, y si el negocio tiene también cámaras, botelleros o máquinas de hielo, aprovechar la misma visita. Es lo que proponemos en el mantenimiento para bares y restaurantes: una sola visita fuera de horas de servicio que repasa el frío comercial y la climatización a la vez. Si aún estás eligiendo equipos para el local, revisa antes cómo planteamos la climatización de locales.
No esperes a la revisión si notas esto: el equipo gotea dentro de casa, salta el diferencial al encenderlo, huele a quemado, hace un ruido metálico nuevo o la unidad exterior se cubre de hielo en verano. Son señales de avería, no de mantenimiento, y conviene pedir una reparación del aire acondicionado antes de seguir usándolo.
¿La revisión del aire acondicionado es obligatoria?
En una vivienda con uno o varios splits, nadie te va a pedir un certificado de revisión. Pero la normativa de instalaciones térmicas en edificios (el RITE) sí establece obligaciones de mantenimiento periódico para instalaciones de cierta potencia, que se dan sobre todo en locales, oficinas y hoteles. Y la manipulación de gases refrigerantes exige carné de gases fluorados: en Cazofred somos técnicos con carné de gases fluorados y carné RITE de instalaciones térmicas en edificios. Si tienes un negocio y no sabes en qué caso estás, pregúntanos y lo miramos con los datos de tu instalación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo limpiar yo los filtros del aire acondicionado?
Sí. Desenchufa o apaga el equipo, saca los filtros, aspíralos o lávalos con agua tibia sin frotar fuerte, déjalos secar a la sombra y vuelve a ponerlos. Lo que no conviene es desmontar carcasas ni pulverizar productos dentro de la unidad.
¿Cuánto dura una revisión de un split doméstico?
Depende del estado del equipo y de lo accesible que esté la unidad exterior. Un split en buen estado y a mano se revisa en poco tiempo; uno muy sucio o con la máquina en un tejado lleva más. Te lo decimos al darte el presupuesto.
¿Es mejor revisar el aire en primavera o en otoño?
Si solo lo usas para enfriar, en primavera, antes de que llegue el calor y de que las agendas se llenen. Si también lo usas para calentar, conviene una revisión en cada cambio de temporada.
¿Una revisión incluye recargar gas?
No. Si falta refrigerante es que hay una fuga, y lo correcto es localizarla y repararla antes de cargar. Te damos un presupuesto aparte antes de hacer nada.
¿Revisáis también aire acondicionado de negocios?
Sí. Trabajamos con viviendas, comercios, bares, restaurantes y hoteles de Lleida y comarcas, y en los negocios podemos combinar la revisión de la climatización con la del frío comercial.
¿Quieres más guías como esta? En el blog de Cazofred tienes también cómo preparar el aire acondicionado antes del verano.
Que el primer día de calor no te pille sin revisar
Reserva la puesta a punto en primavera y llega a julio con el equipo medido y limpio.
